¿Qué es el trastorno de atracones?

Un «episodio de atracón» se define como la ingesta, en un período determinado, de una cantidad de alimentos superior a la que la mayoría de las personas ingeriría en un período similar y en circunstancias parecidas.

El trastorno de atracones se produce normalmente en personas de peso normal/sobrepeso y en personas obesas.

En cuanto a los factores de riesgo y pronóstico, el trastorno de atracones se da dentro de algunas familias, lo que podría reflejar influencias genéticas aditivas.

 

¿Cuáles son sus síntomas?

La característica principal de los episodios recurrentes de atracones es que deben producirse, de promedio, al menos una vez a la semana durante tres meses y en un período delimitado, generalmente inferior a las 2 horas.

Asimismo, existe la sensación de falta de control sobre lo que se ingiere durante el episodio (p. ej., sensación de que no se puede dejar de comer o no se puede controlar lo que se ingiere o la cantidad de lo que se ingiere).

Los atracones van acompañados de un malestar intenso y, al menos, de tres de los hechos siguientes: comer mucho más rápidamente de lo normal, comer hasta sentirse desagradable-mente lleno, comer grandes cantidades de alimentos cuando no se siente hambre físicamente, comer solo debido a la vergüenza que se siente por la cantidad que se ingiere, y sentirse luego a disgusto con uno mismo, deprimido o muy avergonzado.

Los individuos con trastorno de atracones se sienten avergonzados por sus problemas alimentarios e intentan ocultar sus síntomas. Los atracones suelen producirse a escondidas o lo más discretamente posible.

Otros desencadenantes son los factores estresantes interpersonales, la restricción de la dieta, los sentimientos negativos acerca del peso corporal, la constitución corporal y los alimentos, y el aburrimiento.

 

En conclusión, el trastorno de atracones es un trastorno alimentario grave que puede tener un impacto significativo en la salud física y mental de las personas que lo padecen. Es importante buscar ayuda profesional si es necesario para tener una relación saludable con la comida, conseguir una imagen corporal positiva y aprender a gestionar el estrés de manera saludable.

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